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Innovación en gobernanza y gestión urbana y metropolitana

Planeación por Escenarios de Futuros para la Zona Metropolitana de Monterrey

Consejo Nuevo León y Centro para el Futuro de las Ciudades del Tec de Monterrey
Finalista · Innovación en gobernanza y gestión urbana y metropolitana · Premios NovaGob 2026
Estatal México Nuevo León Ciudadanía Otras instituciones públicas Sociedad civil Otros niveles de gobierno Academia Sector privado

La Planeación por Escenarios de Futuros (PxE) para la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) es una iniciativa co-liderada por el Consejo Nuevo León y el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey. Parte de un diagnóstico incómodo: la metrópoli se planea en 17 silos, los de 16 municipios y el del gobierno estatal, cada uno con intereses propios y de corto plazo.

Las cifras de ese modelo agotado son contundentes. Entre 1990 y 2020 la densidad de la ZMM cayó de 7,377 a 5,028 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras el 45% del territorio central construido pierde población. Entre 2019 y 2025 el tiempo de traslado en camión creció 52 minutos, hasta un promedio de 141 minutos diarios de ida y vuelta al trabajo. A eso se suman la inseguridad hídrica y una crisis de calidad del aire asociada a más de 2,500 muertes prematuras al año por material particulado PM2.5.

Frente a eso, el proyecto es el primero en México en aplicar a escala metropolitana la Planeación Exploratoria de Escenarios (XSP), una metodología que en lugar de predecir un solo futuro incorpora la incertidumbre y modela varios. Aquí se construyeron cuatro futuros posibles a 2040 (Metrópolis Inercial, en Red, Contenida y Archipiélago) con modelación cuantitativa, entre otras herramientas con CommunityViz. La pregunta no es cuál va a ocurrir, sino cuáles son las estrategias robustas, es decir las que conviene tomar sin importar cuál se materialice.

El ejercicio fue deliberadamente multiactor: más de 100 tomadores de decisión de 60 instituciones, con representantes de 12 de los 16 municipios de la ZMM, 6 secretarías estatales, cámaras empresariales, desarrolladores, academia y sociedad civil, trabajando en talleres de co-creación a lo largo de más de un año. El financiamiento vino de Capital Común y la guía metodológica del Lincoln Institute of Land Policy. La continuidad está protegida por diseño: el Consejo Nuevo León es, por mandato de ley, un ente apartidista de planeación estratégica transexenal.

Los primeros efectos ya son visibles. El ejercicio dio peso a la necesidad de una Ley de Coordinación Metropolitana, que en octubre de 2025 la Mesa de Coordinación Metropolitana pidió al Consejo revisar y proponer; ayudó a sentar las bases de un estudio para habilitar vivienda social cerca de corredores de transporte masivo; y permitió crear, junto con el Centro de Desarrollo de la OCDE, el Hot or Cool Institute y el Instituto del Sur Urbano, el primer Diagrama de Ciclos Causales de la ZMM, el primero de su tipo en América Latina. El cambio más profundo, según el propio equipo, es cultural: hoy hay consenso entre quienes deciden en que el modelo actual de ciudad está agotado.

Las siguientes imágenes son de los talleres de co-creación, donde los actores trabajaron sobre una maqueta física de la metrópoli para decidir dónde y cómo crecer hacia 2040.

Enlaces del proyecto

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Ficha del proyecto

Resumen ejecutivo

El proyecto Planeación por Escenarios de Futuros (PxE) para la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) es una iniciativa pionera co-liderada por el Consejo Nuevo León y el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey. Este proyecto surge para hacer frente a una crisis metropolitana originada por un modelo de planeación caducado: la ZMM opera fragmentada en 16 silos municipales y uno estatal, lo que ha provocado una expansión horizontal insostenible, el despoblamiento del 45% de sus zonas centrales, tiempos de traslado de hasta 141 minutos en transporte público e inseguridad hídrica severa, entre otras situaciones como una muy mala calidad del aire.

Ante la ineficacia de la planeación tradicional, esta iniciativa innova al ser la primera en México en aplicar a escala metropolitana la metodología de Planeación Exploratoria de Escenarios (XSP). En lugar de predecir un solo futuro, la XSP introdujo la incertidumbre para modelar cuantitativa y cualitativamente cuatro futuros a 2040 (Metrópolis Inercial, en Red, Contenida y Archipiélago).

El objetivo no es adivinar cuál ocurrirá, sino fijar una visión metropolitana territorializada e identificar "estrategias robustas" que garanticen resiliencia y calidad de vida sin importar el escenario que se materialice. Participación multiactor: Para gestionar esta complejidad, se consolidó un ejercicio participativo multiactor. Con financiamiento de Capital Común y asesoría del Lincoln Institute of Land Policy, el proyecto involucró activamente a más de 100 tomadores de decisión provenientes de 60 instituciones.

Representantes de 12 municipios, 6 secretarías estatales, cámaras empresariales, academia y sociedad civil trabajaron en talleres de co-creación a lo largo de más de un año. Sostenibilidad y continuidad: La viabilidad a largo plazo está garantizada institucionalmente. El Consejo Nuevo León, por mandato de ley, es un ente apartidista responsable de la planeación estratégica transexenal del estado, lo que blinda el proyecto frente a cambios políticos.

A la par, el capital social y la apropiación colectiva lograda por los actores participantes actúan como el principal motor de defensa y continuidad del proyecto. Impactos y resultados actuales: A meses de finalizar su primera fase, la PxE ya transformó la agenda pública. Identificó múltiples estrategias robustas urgentes y está logrando un profundo cambio en el paradigma cultural de los tomadores de decisión, quienes ahora reconocen que el modelo actual de ciudad está agotado.

Además, ya ha detonado acciones tangibles: cimentó la necesidad de una Ley de Coordinación Metropolitana, impulsó estudios para habilitar nueva vivienda social intraurbana y permitió la creación del primer Sistema Urbano (Diagrama de Ciclos Causales) de la ZMM en colaboración con la OCDE y el Hot or Cool Institute. En suma, la PxE es una intervención estratégica, viva y en construcción para guiar la transición de los próximos gobernantes locales y estatales en 2027 hacia una metrópoli equitativa, humana y sostenible.

Valor público

El problema público fundamental que frena el desarrollo de la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) no es la falta de recursos, sino la profunda desarticulación institucional y la nula coordinación gubernamental. Actualmente, el modelo urbano está fragmentado: operamos bajo un esquema donde 16 municipios y el Gobierno del Estado trabajan en silos, persiguiendo 17 intereses aislados y cortoplacistas que impiden cualquier esfuerzo de planeación conjunta.

En Nuevo León, la falta de una política unificada ha construido la ciudad, desplazando a lo técnico y a la planeación basada en evidencia. La consecuencia primordial de esta ausencia de visión compartida ha sido una una desarticulación y desconexión en el crecimiento de la ciudad que se ha traducido en una expansión urbana muy acelerada e insostenible, caracterizada por un modelo de vivienda unifamiliar de baja densidad que devora el territorio.

Al no existir un acuerdo metropolitano sobre hacia dónde y cómo crecer, la ciudad se ha desbordado, generando una profunda injusticia territorial. Los datos que ilustran el colapso de este modelo inercial son contundentes: Expansión y pérdida de densidad: Entre 1990 y 2020, la densidad de la ZMM cayó drásticamente de 7,377 a 5,028 habitantes por kilómetro cuadrado (Consejo Nuevo León, 2024).

Abandono del centro y crisis de proximidad: Mientras las periferias crecen descontroladamente sin servicios, el 45% del territorio central construido está perdiendo población (Sistema de Información Urbano Metropolitano SIUM - Tec de Monterrey). Estamos abandonando la infraestructura existente para urbanizar zonas lejanas. Colapso de la movilidad y pérdida de tiempo: La expansión ha aumentado las distancias de forma crítica combinado con un declive en el servicio de transporte público.

Entre 2019 y 2025, el tiempo de traslado en camión aumentó en 52 minutos, obligando a los ciudadanos a invertir un promedio de 141 minutos diarios en viajes de ida y vuelta al trabajo (Cómo Vamos Nuevo León, 2023/2025). Déficit de vivienda social: El encarecimiento del suelo en el centro de la ciudad ha provocado que actualmente solo se cubra el 4% del 30% de la demanda total de vivienda social y económica en el estado (Instituto de la Vivienda de Nuevo León - IVNL, 2023).

Esto ha expulsado a los deciles más bajos de la población hacía la periferia (desde una lógica de mercado y nula intervención estatal y municipal en el tema). Crisis ambientales y de salud: Este modelo insostenible ha provocado problemas medio ambientales, como estar al borde de quedarnos sin agua en 2022 y una crisis de calidad del aire que provoca más de 2,500 muertes prematuras al año por exposición a material particulado PM2.5 (PIGECA, 2024).

Ante la magnitud de esta crisis sistémica, el proyecto de Planeación por Escenarios de Futuros (PxE) genera un importante valor público al actuar como el mecanismo articulador que la ZMM necesita con urgencia. El proyecto no es un diagnóstico más; es una apuesta para generar una directriz a la raíz del problema. Al sentar en una misma mesa a los actores que conforman esos "17 silos", el proyecto busca lograr territorializar una visión conjunta de la ciudad, en donde todos los intereses puedan coexistir.

Su relevancia pública radica en que delimita estratégicamente el modelo de ciudad que debería aspirar la zona metropolitana, poniendo un freno a la expansión horizontal y definiendo "palancas de cambio" (estrategias robustas) en temas de movilidad, vivienda, agua y energía que funcionarán sin importar el escenario futuro que se materialice. Más importante aún, este instrumento no se queda en la teoría: está diseñado para exigir rendición de cuentas y dictar las acciones urgentes para la transición política de 2027.

Al consolidar un piso técnico unificado y basado en evidencia, la PxE busca subsanar la desarticulación histórica y sienta las bases vinculantes para una nueva gobernanza. El valor público generado es, en esencia, estructurar un camino para devolverle a la ciudadanía su derecho a una metrópoli humana, próspera y sostenible, transformando un archipiélago de municipios desconectados en una verdadera ciudad en red.

Carácter innovador

El carácter innovador de este proyecto reside en el cambio de paradigma metodológico e institucional. Históricamente, la planificación urbana en México ha dependido de modelos normativos y predictivos que asumen certezas y diseñan la ciudad hacia un único escenario ideal. Nuestra iniciativa rompe con esa rigidez al introducir la incertidumbre como el eje central de la planeación.

Al ser la primera vez que la metodología de Planeación Exploratoria de Escenarios (XSP) se aplica a esta escala en México, la innovación radica en explorar de manera sistémica múltiples futuros posibles para identificar acciones que sean eficaces en cualquiera de ellos. La innovación institucional se consolida en la alianza estratégica entre el Consejo Nuevo León —ente garante por ley de la planeación estratégica del estado a largo plazo— y el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey —socio académico y técnico.

Para garantizar la rigurosidad, contamos con el acompañamiento de expertos internacionales que actúan como guías. A nivel metodológico y tecnológico, el proyecto destaca por combinar narrativas cualitativas con herramientas avanzadas de modelación cuantitativa. Se han modelado variables urbanas en 4 escenarios base utilizando modelos de simulación fiscal y herramientas de crecimiento urbano como CommunityViz.

Esto permite evaluar rigurosamente cómo las diferentes decisiones de uso de suelo, movilidad y política fiscal impactan la calidad de vida de los habitantes hacia el año 2040. Además, su diseño organizacional es innovador: a través de un proceso iterativo de talleres, ha involucrado activamente a más de 100 tomadores de decisión locales: desde corporaciones y cámaras empresariales, pasando por sociedad civil organizada, universidades y expertos independientes, y en todo momento cara a cara con funcionarios públicos municipales y estatales.

Esto asegura que la estrategia no termine en un documento archivado, sino que se convierta en un proceso vivo de seguimiento y monitoreo. El proyecto de PxE funciona como un catalizador que transforma la gobernanza intergubernamental y alinea los silos existentes en torno a una visión metropolitana territorializada unificada en temas de energía, agua, desarrollo urbano y vivienda.

Como punto relevante, destacamos y explicamos a mayor detalle la innovación metodológica y los casos de éxito de donde importamos la idea. El proceso se estructura en cinco pasos interconectados: primero, se analiza la metrópoli y sus tendencias; segundo, se identifican los catalizadores de cambio; tercero, se construyen escenarios de futuro plausibles; cuarto, se desarrollan estrategias adaptables a dichos escenarios; y finalmente, se define una visión común territorializable que sea tanto deseable como factible.

Este enfoque se diferencia por su alto rigor técnico, la combinación de herramientas cuantitativas y narrativas cualitativas, y una profunda colaboración multiactor que permite transitar hacia ciudades verdaderamente adaptables. La viabilidad de este modelo está comprobada por múltiples casos de éxito a nivel internacional que han transformado la política pública.

Por ejemplo, el Plan Bay Area en San Francisco logró integrar vivienda, transporte, clima y equidad territorial vinculándolos con indicadores y financiamiento; el SACOG Blueprint en Sacramento articuló eficazmente la planeación con la inversión en transporte y uso de suelo; y Envision Utah propuso una visión compartida que se tradujo en un impacto real sobre las políticas urbanas.

Otros referentes incluyen Southern Nevada Strong en Las Vegas, enfocado en la resiliencia hídrica y climática, y el Plan Melbourne en Australia, que basó su éxito en la evaluación integral de accesibilidad y empleo.

Colaboración y enfoque multiactor

La colaboración multiactor es lo que ha permitido llevar a cabo este proceso. Para gestionar la complejidad metropolitana, se forjó una alianza estratégica: el Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey funge como el ente técnico que importó y adaptó la metodología a las necesidades locales, liderando los métodos cuantitativos y la integración de variables.

Por su parte, el Consejo Nuevo León actúa como el ente vinculante ante la ley, garantizando trazabilidad, legitimidad política, y diseñando el componente cualitativo y la articulación de actores. El esfuerzo cuenta con el apoyo financiero de Capital Común y la guía metodológica del Lincoln Institute of Land Policy. El proceso ha sido participativo, integrando a más de 100 actores de alto nivel de 60 instituciones en una serie de talleres colaborativos.

Hemos reunido en una misma mesa a representantes de 12 de los 16 municipios de la ZMM, 6 secretarías del Gobierno del Estado, corporaciones, cámaras empresariales, desarrolladores inmobiliarios, sociedad civil y la academia. La gobernanza del proyecto operó a través de tres niveles: un Comité Directivo (Steering Committee) para mejorar y guiar la metodología; un Grupo de Política (Policy Group) para fomentar la apropiación y preparar el camino hacia la implementación en 2027; y procesos de Rendición de Cuentas mediante plataformas de transparencia (https://ciudadfinita.mx/pxe) y 3 talleres interactivos (el 4to y último en junio 2026).

La relevancia de esta colaboración trascendió fronteras. Gracias al trabajo conjunto, el Hot or Cool Institute, el Centro de Desarrollo de la OCDE y el Instituto del Sur Urbano lograron crear el primer Sistema Urbano (Causal-Loop-Diagram) de la ZMM, primero en su tipo en Latinoamérica. Esto se logró utilizando los datos del ejercicio de PxE y llevando a cabo 2 sesiones de trabajo en Monterrey el año pasado.

Este diagrama demuestra cómo los círculos de retroalimentación de la planeación deficiente y la demanda inducida generan problemáticas de salud y cambio climático, un insumo clave para la

Fase 2 del proyecto de PxE. La

Fase 2 del proyecto dejará un plan claro y estructurado como base para los candidatos y futuros alcaldes y gobernador en las elecciones de 2027. Además, se tiene planificada la redacción y publicación de documentos y papers académicos que detallen el paso a paso de la metodología, así como la apertura de los resultados y datos del proceso en plataformas públicas.

Sostenibilidad y continuidad

La viabilidad a largo plazo de esta iniciativa está blindada mediante una estrategia que ayuda a guiar su sostenibilidad financiera, operativa e institucional. En términos financieros, la

Fase 1 del proyecto —centrada en consolidar la visión territorializada y definir estrategias robustas— cuenta con el fondeo íntegro de Capital Común, y actualmente se está gestionando activamente el financiamiento para la

Fase 2, que buscará operacionalizar dichas estrategias y construir trayectorias técnicas para su implementación. Operativamente, la continuidad está asegurada gracias a la conformación de dos equipos dedicados entre las instituciones líderes. La metodología ha sido permeada internamente mediante un modelo de aprendizaje cruzado, donde el equipo de Consejo y del Centro se retroalimentan entre sí y aprenden en conjunto.

Todas las decisiones metodológicas se co-crean entre los 2 equipos, resultando en una solidez interna que mitiga el riesgo de depender de una sola institución. Esto no quita la necesidad de entender que cada institución aliada tiene sus roles especiales. Sin embargo, el mayor pilar es la sostenibilidad institucional. El Consejo Nuevo León, por mandato de ley, es el órgano encargado de la planeación estratégica del Estado de forma transexenal y apartidista.

Esto garantiza que el proceso trascienda los ciclos políticos y operativos; no es un análisis aislado, sino un instrumento vinculante de guía metropolitana. En paralelo, el Centro para el Futuro de las Ciudades está construyendo el andamiaje técnico para que la metodología se convierta en un proyecto insignia replicable de su universidad. Finalmente, a lo largo de más de un año de trabajo, se ha construido un gran capital social y legitimidad.

Al involucrar activamente a más de 100 actores clave, se ha generado un sentido de apropiación colectiva. Frente a cualquier turbulencia política o cambio de administración, este frente común actuará como el principal defensor del instrumento y sus resultados, asegurando que las decisiones metropolitanas mantengan su rumbo hacia el 2040.

Escalabilidad y replicabilidad

La metodología de Planeación Exploratoria de Escenarios (XSP) es modular y adaptable, lo que le otorga un enorme potencial de escalabilidad. Al ser los pioneros en traer esta metodología a México para el ámbito urbano, estamos identificando activamente áreas de mejora para perfeccionarla y documentarla. Dependiendo del contexto y recursos disponibles es factible hacer más o menos talleres, integrar a más o menos actores y modificar las metodologías de ser necesario para lograr los resultados esperados.

La replicabilidad de la metodología permite que este mismo proceso pueda ajustarse para aplicarse a una sola ciudad, una zona metropolitana (como nuestro caso), a una entidad federativa completa, incluso a nivel país o todo lo contrario: temas específicos como energía o territorios complejos como ríos y arroyos. La flexibilidad de la herramienta para incorporar incertidumbres globales (como cambio climático o volatilidad económica) y locales la hace indispensable para cualquier latitud del Sur Global.

El alcance de este proyecto ya ha comenzado a generar eco a nivel internacional. Fue seleccionado y presentado en la Consortium for Scenario Planning 2026 Conference del Lincoln Institute of Land Policy, validando su rigor y relevancia. A nivel nacional, actores de diversas entidades federativas y ciudades ya se han acercado a nuestras instituciones para conocer la metodología a fondo y explorar vías para replicarla en sus propios contextos.

Para garantizar que el conocimiento generado sea un bien público escalable, la

Fase 2 del proyecto dejará un plan claro y estructurado como base para los candidatos y futuros alcaldes y gobernador en las elecciones de 2027. Además, se tiene planificada la redacción y publicación de documentos y papers académicos que detallen el paso a paso de la metodología, así como la apertura total de los resultados y datos del proceso en plataformas públicas.

Resultados

A pesar de que el proyecto se encuentra en la recta final de su

Fase 1, los resultados e impactos ya han comenzado a transformar la agenda pública y el ecosistema de toma de decisiones en la Zona Metropolitana de Monterrey. El proceso participativo de más de un año ha arrojado tres beneficios estratégicos inmediatos: Una metodología validada y de alto impacto: Hemos adaptado una herramienta que permite consensuar visiones políticas y técnicas para mejorar la planeación de la ciudad, dejándola lista para su transferencia a otras urbes.

Identificación de estrategias robustas urgentes: A través del contraste de escenarios, hemos definido acciones que deben implementarse sin importar el futuro que se materialice. El hecho de reunir a los actores cara a cara permitió acelerar la agenda pública en tres temas vitales: Gobernanza Metropolitana: Ante la evidencia del costo de la fragmentación y el consenso de que necesitamos un andamiaje de gobernanza metropolitana, actores importantes empezaron a llevar a las mesas de toma de decisión esta necesidad.

Aunque no podemos asegurar que la PxE fue la única variable que logró mover el tema, sí funcionó para alzar la voz y darle más peso a la necesidad de la ley de coordinación metropolitana. Ante esto, en octubre del 2025, la Mesa de Coordinación Metropolitana solicitó al Consejo Nuevo León revisar y proponer una nueva la Ley de Coordinación Metropolitana. Además, ha ayudado a convencer a actores empresariales y políticos de la necesidad de impulsar un plan de maduración metropolitana.

Vivienda de Proximidad: Se evidenció la crisis del modelo de vivienda periférica. Esto ayudó a sentar las bases para que el Consejo y la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León empiecen a desarrollar un estudio para habilitar vivienda social y económica cerca de corredores estratégicos de transporte público masivo. Crisis Hídrica: Se logró dejar en claro que el dogma de depender exclusivamente de mega-infraestructura gris es ineficiente, se necesita mixtura de soluciones hídricas.

El nuevo paradigma insertado en el diálogo público y empresarial prioriza soluciones diversificadas y de infraestructura verde con recursos locales. Esto ha ayudado a sentar las bases de un Grupo de Trabajo Estratégico para asegurar agua para el estado. Cambio del paradigma cultural y mental de los tomadores de decisión: Este es, quizás, el logro más profundo.

Al reunir a líderes políticos y empresariales a imaginar futuros a través de la incertidumbre, casi hemos logrado el consenso total de que el modelo actual de ciudad (desconexión/desarticulación que se genera con el desbalance de usos de suelo y por ende causa una expansión horizontal descontrolada) está generando costos de productividad y bienestar. Convencer al ecosistema de que la trayectoria actual debe cambiarse es un paso gigantesco para exigir correcciones a los próximos gobernantes.

Aunque no podemos cantar victoria actualmente, definitivamente hemos insertado en la agenda pública temáticas anteriormente nulificadas o en el peor de los casos, con soluciones mal planteadas o sin impacto. Afortunadamente ya empezamos a caminar, gracias a este proyecto, en el camino correcto para arreglar la trayectoria de resiliencia urbana de la ZMM. A esto se suma un resultado internacional: el trabajo preliminar permitió la creación del primer Diagrama de Ciclos Causales (Causal-Loop-Diagram) de la ZMM, en colaboración con la OCDE, el Hot or Cool Institute y el Instituto del Sur Urbano.

Este modelo demuestra sistémicamente cómo las malas decisiones de planeación exacerban las problemáticas de salud y cambio climático. En conclusión, estamos a meses de entregar un instrumento guía co-creado que orientará de manera ineludible la trayectoria del modelo urbano que merece Nuevo León.

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