La Plataforma Estatal de Trayectorias Educativas es una iniciativa del Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica y la Secretaría de Educación del Estado para cerrar los vacíos históricos de información del sistema educativo y construir, por primera vez, una visión integral de las trayectorias de niñas, niños y jóvenes: quién accede, quién permanece y quién transita entre niveles y modalidades educativas.
El cambio de fondo es metodológico: en lugar de organizar la información por niveles, planteles o subsistemas aislados, como se hizo históricamente, la unidad de análisis pasa a ser la trayectoria educativa de cada persona a lo largo del tiempo. Esa mirada longitudinal permite observar fenómenos como el abandono escolar, la movilidad entre subsistemas o las interrupciones de trayectoria desde una perspectiva dinámica, y con ello anticipar riesgos y focalizar intervenciones tempranas.
El primer esfuerzo se concentró en la primera infancia. Ante la ausencia de mecanismos para monitorear el acceso, permanencia y tránsito en educación inicial (nivel que recientemente adquirió carácter obligatorio en México y cuya expansión impulsa el Programa de Expansión de la Educación Inicial), entre 2024 y 2025 se desarrolló un sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia que hoy integra información de educación inicial y preescolar del estado. Por la naturaleza sensible de los datos que contiene, la herramienta se transfirió a la Secretaría de Educación de Nuevo León, que la administra como instrumento interno de gestión desde su dirección de primera infancia: no es una plataforma de acceso público.
La segunda etapa atiende la Educación Media Superior, el nivel con mayores retos de abandono escolar en el estado. Su información está fragmentada entre siete subsistemas educativos distintos, cada uno con sus propios mecanismos de control escolar, y esa dispersión distorsiona los diagnósticos: un cambio de subsistema puede registrarse erróneamente como abandono. En 2026 se inició el desarrollo del Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS), que en lugar de reemplazar los sistemas existentes apuesta por la interoperabilidad y homologación de la información, respetando la autonomía operativa de cada subsistema. El diagnóstico se construyó con entrevistas y mesas de trabajo con los siete subsistemas (sus áreas de control escolar, tecnologías de información y jurídico) y con intercambios técnicos con otras entidades federativas que desarrollan modelos similares.
En el proyecto han participado especialistas académicos en desarrollo infantil, educación inicial y gestión educativa, así como organizaciones de la sociedad civil y fundaciones con experiencia educativa, que aportaron al modelo de trayectorias, los criterios de monitoreo y los mecanismos de articulación interinstitucional.
La visión de largo plazo es un modelo estatal de trazabilidad educativa integral: la siguiente fase contempla la vinculación con el SIGED, el sistema de control escolar de educación básica, para conectar la información desde la primera infancia hasta la educación media superior. Con esa arquitectura, diseñada de forma modular e incremental, Nuevo León podría identificar patrones de riesgo, focalizar apoyos y diseñar políticas de permanencia escolar con evidencia longitudinal, en un modelo adaptable para otras entidades del país.
Sede: Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica, Río Támesis 106, Roma, Distrito Tec, C.P. 64700, Monterrey, N.L.
Consejo Nuevo León — Río Támesis 106, Roma, Distrito Tec, Monterrey, N.L.
En los últimos años, Nuevo León ha impulsado una agenda estratégica orientada a fortalecer la capacidad del sistema educativo para generar información oportuna, integrada y útil para la toma de decisiones. En este contexto, el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica y la Secretaría de Educación del Estado han desarrollado proyectos enfocados en atender vacíos históricos de información en distintos niveles educativos, con el objetivo de construir una visión integral de las trayectorias educativas de niñas, niños y jóvenes.
El primer esfuerzo se concentró en la primera infancia, particularmente en educación inicial, nivel que recientemente adquirió carácter obligatorio en México y cuya expansión ha sido impulsada a través del Programa de Expansión de la Educación Inicial. Ante la ausencia de mecanismos que permitieran monitorear el acceso, permanencia y tránsito de niñas y niños en esta etapa, durante 2024 y 2025 se desarrolló un sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia.
Este sistema busca generar información estratégica sobre cobertura, atención y continuidad educativa, permitiendo además sentar las bases para el seguimiento longitudinal desde los primeros años de vida. Posteriormente, en 2026, se inició el desarrollo del Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS), enfocado en uno de los niveles educativos con mayores retos de abandono escolar en el estado.
Actualmente, la información de EMS se encuentra fragmentada entre siete subsistemas educativos distintos, cada uno con mecanismos propios de gestión y control escolar. Esta dispersión limita la capacidad institucional para identificar con precisión las trayectorias reales de las y los estudiantes, ya que fenómenos como el cambio de subsistema pueden registrarse erróneamente como abandono escolar.
El SCEEEMS busca resolver esta problemática mediante la integración y homologación de información, permitiendo construir una visión estatal más precisa sobre inscripción, tránsito, permanencia y egreso en EMS. La visión de largo plazo de ambos proyectos es avanzar hacia un modelo estatal de trazabilidad educativa integral. La siguiente fase contempla la vinculación con el SIGED, sistema de control escolar de educación básica, con el propósito de conectar la información desde primera infancia hasta educación media superior.
Esto permitiría al estado contar, por primera vez, con visibilidad completa de las trayectorias educativas, fortaleciendo el diseño de políticas públicas, la focalización de intervenciones tempranas y la capacidad de prevenir el abandono escolar a lo largo de todo el sistema educativo.
El sistema educativo de Nuevo León ha enfrentado históricamente un problema estructural relacionado con la fragmentación, ausencia y limitada interoperabilidad de la información educativa a lo largo de las trayectorias de las y los estudiantes. Esta situación ha dificultado contar con evidencia precisa y oportuna para la toma de decisiones, limitando la capacidad institucional para identificar riesgos, focalizar intervenciones y diseñar políticas públicas orientadas a garantizar el acceso, permanencia y continuidad educativa.
Durante muchos años, la información educativa se organizó principalmente bajo lógicas administrativas y operativas por nivel o subsistema, sin una visión integral centrada en la trayectoria de las personas. Como consecuencia, el Estado no contaba con herramientas que permitieran dar seguimiento continuo a niñas, niños y jóvenes desde sus primeros años hasta la educación media superior, generando vacíos críticos de información precisamente en los niveles donde los retos educativos son más relevantes.
Uno de los primeros desafíos identificados se encontraba en la educación inicial y la primera infancia. A partir de la reforma constitucional que estableció la obligatoriedad de la educación inicial y de la implementación del Programa de Expansión de la Educación Inicial, surgió la necesidad de generar mecanismos que permitieran monitorear el acceso, atención y continuidad de niñas y niños en este nivel educativo.
Sin embargo, al inicio del proyecto no existía un sistema estatal que concentrara información sobre trayectorias educativas en primera infancia, lo que dificultaba conocer la cobertura real, la permanencia y el tránsito entre modalidades de atención. Frente a esta problemática, durante 2024 y 2025 el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica, en coordinación con la Secretaría de Educación del Estado, desarrolló un sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia.
Este esfuerzo representó un cambio de paradigma al colocar en el centro la trazabilidad educativa desde los primeros años de vida, permitiendo comenzar a construir información longitudinal y articulada sobre el desarrollo y tránsito educativo de niñas y niños. El valor público generado por este proyecto radica en haber dotado al Estado de una herramienta estratégica para fortalecer la planeación educativa, ampliar la capacidad de monitoreo de cobertura y generar mejores condiciones para el diseño de intervenciones tempranas orientadas a reducir desigualdades desde las primeras etapas del desarrollo.
Posteriormente, el análisis institucional permitió identificar un segundo vacío crítico de información en la Educación Media Superior (EMS), nivel educativo que concentra uno de los mayores retos de abandono escolar en Nuevo León y en el país. Actualmente, la información de EMS se encuentra dispersa entre siete subsistemas educativos distintos, cada uno con mecanismos propios de control escolar, estructuras administrativas diferenciadas y criterios heterogéneos de gestión de información.
Esta fragmentación limita significativamente la capacidad del Estado para comprender con precisión las trayectorias educativas reales de las y los estudiantes. La ausencia de interoperabilidad entre subsistemas provoca, por ejemplo, que cambios de plantel o de subsistema puedan registrarse erróneamente como abandono escolar, generando distorsiones en las estadísticas y dificultando la construcción de diagnósticos confiables.
Esto tiene implicaciones directas en el diseño y evaluación de políticas públicas, ya que impide distinguir con claridad entre fenómenos de movilidad estudiantil, rezago o abandono definitivo. En respuesta a este reto, durante 2026 se desarrolla el Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS), iniciativa impulsada conjuntamente por el Consejo Nuevo León y la Secretaría de Educación del Estado.
El proyecto busca construir una arquitectura estatal de información que permita integrar y homologar datos provenientes de los distintos subsistemas de EMS, respetando sus estructuras operativas actuales pero generando mecanismos de articulación e interoperabilidad. Su objetivo es fortalecer la capacidad institucional para monitorear trayectorias educativas, mejorar la calidad de la información disponible y contar con evidencia más precisa para prevenir el abandono escolar.
El valor público de esta iniciativa reside en su capacidad para transformar información fragmentada en inteligencia pública útil para la toma de decisiones. Al generar trazabilidad educativa, el Estado podrá identificar patrones de riesgo, focalizar apoyos, fortalecer estrategias de permanencia escolar y mejorar la coordinación institucional entre subsistemas.
La visión de largo plazo de ambos proyectos consiste en avanzar hacia un sistema estatal integral de trayectorias educativas. La siguiente etapa contempla la vinculación con el Sistema de Información y Gestión Educativa de Nuevo León (SIGED), correspondiente a educación básica, con el propósito de conectar la información de primaria y secundaria con los sistemas ya desarrollados para primera infancia y EMS.
Esta integración permitirá que Nuevo León cuente, por primera vez, con una visión completa de las trayectorias educativas desde la primera infancia hasta la educación media superior. El impacto público esperado trasciende la dimensión tecnológica: se trata de construir capacidades estatales para anticipar riesgos educativos, mejorar la continuidad escolar, reducir el abandono y diseñar políticas públicas basadas en evidencia longitudinal.
En un contexto donde los desafíos educativos son cada vez más complejos, contar con sistemas integrados de información representa una condición fundamental para garantizar el derecho a la educación y fortalecer la igualdad de oportunidades para todas y todos.
La iniciativa desarrollada por el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica y la Secretaría de Educación del Estado representa una innovación pública relevante debido a que transforma la manera en que el sistema educativo concibe, organiza y utiliza la información educativa. Su carácter innovador no se limita al desarrollo de herramientas tecnológicas, sino que incorpora elementos metodológicos, institucionales, organizacionales y de gobernanza que permiten construir una nueva lógica de gestión educativa centrada en las trayectorias de las personas.
En términos conceptuales y metodológicos, la principal innovación consiste en cambiar el enfoque tradicional de administración educativa basado en niveles, planteles o subsistemas aislados, hacia un modelo centrado en la trazabilidad educativa longitudinal. Históricamente, la información educativa se organizó de manera fragmentada, respondiendo a necesidades administrativas particulares de cada nivel educativo.
Esta iniciativa rompe con esa lógica y propone una visión integral donde la unidad de análisis deja de ser únicamente la escuela o el subsistema y pasa a ser la trayectoria educativa de niñas, niños y jóvenes a lo largo del tiempo. Este cambio metodológico resulta especialmente innovador porque permite observar fenómenos educativos complejos —como el abandono escolar, la movilidad entre subsistemas, las interrupciones de trayectoria o los riesgos de exclusión— desde una perspectiva dinámica y continua, generando mejores capacidades para la prevención y atención temprana.
Asimismo, la estrategia implementada parte de una lógica incremental e inteligente de construcción institucional. En lugar de intentar desarrollar un sistema único para todo el sistema educativo desde el inicio, se optó por intervenir primero en aquellos niveles donde existían mayores vacíos de información y menor capacidad de trazabilidad: la primera infancia y la Educación Media Superior.
Esta aproximación permitió desarrollar soluciones focalizadas, viables y adaptadas a contextos altamente diferenciados. En el caso de primera infancia, la innovación institucional radicó en construir uno de los primeros mecanismos estatales orientados al monitoreo de trayectorias educativas en educación inicial, nivel que recientemente adquirió carácter obligatorio en México y que históricamente había carecido de sistemas robustos de información.
Esto permitió incorporar una perspectiva de seguimiento desde los primeros años de vida, alineando la planeación educativa con una visión de desarrollo integral y prevención temprana de desigualdades. Por su parte, el Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS) introduce una innovación organizacional y tecnológica al buscar integrar información proveniente de siete subsistemas educativos distintos sin reemplazar sus sistemas existentes.
A diferencia de modelos centralizadores tradicionales, el proyecto apuesta por un esquema de interoperabilidad y homologación de información, respetando la autonomía operativa de cada subsistema mientras se construyen estándares compartidos de datos y mecanismos de integración estatal. Este enfoque representa una innovación relevante en términos de gobernanza pública, ya que implica generar coordinación interinstitucional entre actores con estructuras, procesos y capacidades tecnológicas distintas.
Más que imponer un modelo único, la iniciativa construye acuerdos técnicos y operativos para facilitar el intercambio de información y fortalecer la capacidad estatal de análisis educativo. En términos tecnológicos, la innovación no radica únicamente en el desarrollo de plataformas digitales, sino en la construcción de una arquitectura de información escalable y conectable.
Los sistemas desarrollados están diseñados bajo una lógica modular que permitirá, en fases posteriores, integrar información de educación básica mediante su vinculación con el SIGED estatal. Esto sienta las bases para construir un ecosistema estatal de información educativa con capacidad de crecimiento progresivo y adaptación futura. Adicionalmente, la iniciativa incorpora una visión estratégica de uso de datos para la toma de decisiones públicas.
Más allá de cumplir funciones administrativas, los sistemas buscan generar inteligencia pública útil para identificar patrones de riesgo, focalizar intervenciones, fortalecer estrategias de permanencia escolar y mejorar el diseño de políticas públicas basadas en evidencia. Finalmente, el carácter innovador del proyecto también reside en el modelo de colaboración institucional bajo el cual se desarrolla.
La iniciativa articula capacidades técnicas del Consejo Nuevo León, capacidades operativas de la Secretaría de Educación y mecanismos de coordinación con distintos actores educativos y subsistemas. Este modelo de colaboración permite combinar planeación estratégica, análisis técnico y viabilidad operativa, generando soluciones con mayor potencial de sostenibilidad e impacto público.
En conjunto, la iniciativa representa una innovación pública porque no solo digitaliza procesos existentes, sino que redefine la manera en que el Estado comprende las trayectorias educativas, coordina actores institucionales y utiliza la información para garantizar el derecho a la educación de manera más efectiva, preventiva e integral.
El desarrollo de esta iniciativa se ha caracterizado por un modelo de colaboración multisectorial que ha permitido integrar capacidades técnicas, experiencia operativa y conocimiento especializado provenientes del gobierno, la academia, la sociedad civil y la iniciativa privada. Esta articulación ha sido fundamental tanto para el diseño conceptual de los proyectos como para su implementación, validación técnica y mejora continua.
Desde las primeras etapas de construcción del sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia y del Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS), el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica impulsó un esquema de trabajo colaborativo con actores especializados en educación, desarrollo infantil, análisis de datos y transformación digital.
La participación de estos actores permitió enriquecer el enfoque metodológico de los proyectos y asegurar que las soluciones propuestas respondieran a necesidades reales del sistema educativo estatal. En el caso de primera infancia, participaron especialistas académicos y técnicos vinculados a temas de desarrollo infantil, educación inicial y gestión educativa, quienes contribuyeron en la definición conceptual del modelo de trayectorias, los criterios de monitoreo y las necesidades de información para el seguimiento longitudinal de niñas y niños.
Asimismo, organizaciones de la sociedad civil y fundaciones con experiencia en temas educativos aportaron recomendaciones sobre cobertura, atención integral y mecanismos de articulación interinstitucional. Para el desarrollo del SCEEEMS, la colaboración ha incluido trabajo coordinado con los siete subsistemas de Educación Media Superior en Nuevo León, así como con sus áreas de control escolar, tecnologías de información y jurídico.
Esta dinámica ha permitido construir un diagnóstico técnico y operativo más preciso sobre las capacidades existentes, los retos de interoperabilidad y las condiciones necesarias para integrar información sin afectar la operación de los sistemas actuales. Adicionalmente, el proyecto incorporó una estrategia de aprendizaje interinstitucional y colaboración horizontal con otros gobiernos estatales.
Como parte de este proceso, se realizó una visita técnica a otro Estado, donde actualmente desarrolla un modelo similar de integración estatal para Educación Media Superior. Este intercambio permitió conocer experiencias prácticas, mecanismos de gobernanza, retos técnicos y lecciones aprendidas que contribuyen a fortalecer el diseño del modelo para Nuevo León y reducir riesgos de implementación.
La participación constante de actores externos también ha sido clave durante las etapas de revisión e iteración de ambos proyectos. A través de reuniones de seguimiento, espacios de retroalimentación y grupos de acompañamiento técnico, los distintos sectores han contribuido a validar decisiones metodológicas, identificar áreas de mejora y fortalecer la viabilidad institucional de las soluciones desarrolladas.
Este modelo de gobernanza colaborativa ha permitido construir proyectos con mayor legitimidad, sostenibilidad y capacidad de adaptación a las necesidades del sistema educativo estatal.
La sostenibilidad y continuidad de esta iniciativa se sustenta en un modelo de desarrollo incremental, modular e institucionalmente articulado, diseñado para asegurar viabilidad financiera, operativa y técnica en el largo plazo. A diferencia de proyectos tecnológicos que requieren transformaciones inmediatas de gran escala o sustituciones completas de sistemas existentes, esta estrategia parte de una lógica gradual de construcción de capacidades estatales, permitiendo avanzar por etapas y consolidar resultados antes de ampliar el alcance de intervención.
Uno de los principales elementos que fortalecen la sostenibilidad del proyecto es precisamente su implementación incremental. En lugar de intentar desarrollar desde el inicio un sistema único para todo el sistema educativo estatal, se optó por intervenir primero en los niveles donde existían mayores vacíos de información y necesidades críticas de trazabilidad: primera infancia y Educación Media Superior.
Esta decisión permitió desarrollar soluciones focalizadas, técnicamente viables y financieramente manejables, reduciendo riesgos de implementación y facilitando procesos de aprendizaje institucional. El sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia, desarrollado entre 2024 y 2025, permitió construir una primera base tecnológica y metodológica sobre seguimiento longitudinal de trayectorias educativas.
Posteriormente, el desarrollo del Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS) ha permitido avanzar en mecanismos de interoperabilidad y homologación de información entre subsistemas educativos con estructuras operativas diferenciadas. Esta experiencia acumulada genera capacidades técnicas e institucionales que facilitan las siguientes etapas de integración.
La sostenibilidad institucional también se fortalece debido a que la iniciativa no depende exclusivamente de un solo actor o administración, sino que se desarrolla mediante una colaboración permanente entre el Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica y la Secretaría de Educación del Estado. Esta articulación permite combinar capacidades estratégicas, técnicas y operativas, generando una mayor apropiación institucional de los proyectos y reduciendo riesgos asociados a cambios administrativos o políticos.
Asimismo, la iniciativa ha sido diseñada bajo una lógica de complementariedad con los sistemas existentes y no de sustitución inmediata. En el caso de EMS, por ejemplo, el modelo propuesto no busca reemplazar los sistemas de control escolar de los siete subsistemas educativos, sino construir mecanismos de interoperabilidad e integración de información. Esto reduce significativamente los costos de implementación, disminuye resistencias institucionales y facilita la continuidad operativa de los actores involucrados.
Desde la perspectiva financiera, el carácter modular y escalable del proyecto permite distribuir inversiones en distintas fases de desarrollo, evitando grandes costos iniciales y facilitando una planeación presupuestal progresiva. La posibilidad de implementar componentes de manera gradual permite además ajustar prioridades y alcances conforme evolucionan las capacidades institucionales y las necesidades del sistema educativo.
Otro elemento clave para la sostenibilidad es que el proyecto responde a necesidades estructurales y permanentes del sistema educativo estatal, particularmente relacionadas con el monitoreo de trayectorias, la prevención del abandono escolar y la mejora de la calidad de la información educativa. Esto incrementa la probabilidad de continuidad institucional, ya que los sistemas desarrollados generan valor operativo directo para distintas áreas de gobierno y fortalecen capacidades estratégicas de planeación y toma de decisiones.
La siguiente fase de integración con el SIGED de educación básica refuerza aún más la sostenibilidad del modelo, ya que permitirá consolidar una arquitectura estatal de información educativa conectada y progresiva. Al construir mecanismos de vinculación entre sistemas ya existentes, el proyecto aprovecha infraestructura y capacidades previamente instaladas, evitando duplicidades y optimizando recursos públicos.
Finalmente, la sostenibilidad de la iniciativa también se relaciona con su visión estratégica de largo plazo. Más allá del desarrollo de plataformas tecnológicas, el proyecto busca consolidar una nueva capacidad estatal para comprender y acompañar las trayectorias educativas de niñas, niños y jóvenes desde una perspectiva integral. Esto posiciona a los sistemas desarrollados no como herramientas aisladas, sino como infraestructura pública estratégica para fortalecer la planeación educativa, mejorar la coordinación institucional y garantizar el derecho a la educación mediante políticas públicas basadas en evidencia.
La iniciativa cuenta con un alto potencial de escalabilidad y replicabilidad debido a que responde a problemáticas estructurales presentes no solo en Nuevo León, sino en gran parte de los sistemas educativos estatales del país. Aunque cada entidad federativa tiene contextos institucionales, administrativos y tecnológicos distintos, existen desafíos comunes en el Sistema Educativo Nacional relacionados con la permanencia escolar, la calidad de la información educativa, la fragmentación de datos y la dificultad para dar seguimiento continuo a las trayectorias educativas de niñas, niños y jóvenes.
En este sentido, el modelo desarrollado en Nuevo León parte de una lógica adaptable y flexible que puede implementarse en otros contextos sin necesidad de replicar exactamente la misma arquitectura tecnológica. La esencia del proyecto no radica únicamente en la creación de plataformas digitales, sino en la construcción de capacidades institucionales para integrar información, fortalecer la toma de decisiones y generar trazabilidad educativa longitudinal.
Uno de los principales elementos que favorecen su escalabilidad es el enfoque incremental bajo el cual fue diseñado. La experiencia obtenida durante el desarrollo del sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia permitió identificar la importancia de construir soluciones acotadas, funcionales y alineadas con las necesidades reales de operación.
Este aprendizaje resultó clave para el diseño posterior del Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS), donde se priorizó una estrategia más precisa y gradual, enfocada en resolver problemas concretos de interoperabilidad y seguimiento de trayectorias. Esta evolución metodológica fortalece la posibilidad de replicación, ya que demuestra que no es necesario desarrollar sistemas excesivamente complejos o sobredimensionados para generar valor público.
Por el contrario, el proyecto apuesta por modelos escalables, modulares y utilizables en la operación cotidiana de las instituciones educativas y administrativas. Esto facilita su adaptación a estados con diferentes capacidades presupuestales, tecnológicas y operativas. Asimismo, la iniciativa incorpora un componente permanente de aprendizaje interinstitucional.
Durante el desarrollo del SCEEEMS se realizaron intercambios técnicos con otras entidades federativas que trabajan proyectos similares, con el objetivo de conocer buenas prácticas, identificar riesgos y aprender de experiencias previas. De igual manera, el proyecto ha retomado referencias y aprendizajes internacionales relacionados con trazabilidad educativa, interoperabilidad y monitoreo longitudinal de trayectorias.
Este enfoque de aprendizaje continuo fortalece la replicabilidad del modelo, ya que permite documentar procesos, identificar elementos transferibles y generar metodologías adaptables a distintos contextos institucionales. La visión de construir sistemas conectados y modulares incrementa significativamente el potencial de escalabilidad. La posibilidad de integrar progresivamente información de primera infancia, educación básica y Educación Media Superior demuestra que el modelo puede crecer por etapas y ajustarse a las prioridades de cada entidad.
Esto convierte a la iniciativa en una referencia potencial para otros estados interesados en fortalecer sus capacidades de información educativa, prevención del abandono escolar y planeación basada en evidencia.
Uno de los principales resultados de esta iniciativa ha sido el desarrollo e implementación del sistema de monitoreo de trayectorias educativas en primera infancia, el cual actualmente integra información correspondiente a educación inicial y preescolar en el estado de Nuevo León. Este sistema representa un avance significativo en la capacidad institucional para dar seguimiento longitudinal a niñas y niños desde las primeras etapas de su trayectoria educativa, particularmente en un contexto donde la educación inicial adquirió recientemente carácter obligatorio en México.
Como parte de los resultados alcanzados, se logró diseñar y desarrollar una plataforma funcional orientada al monitoreo y consulta de información educativa estratégica para la Secretaría de Educación del Estado. El sistema permite integrar información de trayectorias, fortalecer procesos de seguimiento y generar mejores condiciones para la toma de decisiones relacionadas con cobertura, continuidad educativa y atención temprana.
Debido a la naturaleza sensible de la información contenida en la plataforma, incluyendo datos personales de alumnas y alumnos, madres, padres y tutores, así como direcciones y medios de contacto, se determinó, desde un inicio, que la herramienta fuera transferida y administrada directamente por la Secretaría de Educación de Nuevo León. En este sentido, la plataforma no es de carácter público, sino que opera como una herramienta institucional de gestión y monitoreo para uso interno de las áreas responsables de política educativa y seguimiento escolar.
Específicamente desde la dirección de primera infancia de la secretaria. Otro resultado relevante ha sido la construcción de capacidades técnicas e institucionales para el desarrollo de sistemas de trazabilidad educativa. La experiencia obtenida durante el diseño e implementación del sistema de primera infancia permitió generar aprendizajes metodológicos, tecnológicos y operativos que actualmente fortalecen el desarrollo del Sistema Estatal de Control Escolar para la Educación Media Superior (SCEEEMS).
En el caso del SCEEEMS, el proyecto se encuentra actualmente en fase de desarrollo y diagnóstico técnico-operativo. Entre los avances alcanzados destacan la realización de entrevistas y mesas de trabajo con los siete subsistemas de Educación Media Superior en Nuevo León, así como el levantamiento de información relacionada con procesos de control escolar, capacidades tecnológicas, criterios jurídicos y mecanismos de gestión de datos.
Asimismo, se han generado espacios de colaboración interinstitucional que han permitido construir un diagnóstico más claro sobre los retos de interoperabilidad y fragmentación de información existentes en el nivel medio superior. Como parte de este proceso, también se llevaron a cabo intercambios técnicos con otras entidades federativas que desarrollan modelos similares.
Uno de los resultados más importantes de la iniciativa ha sido posicionar institucionalmente la necesidad de construir una visión integral de las trayectorias educativas. Tanto el sistema de primera infancia como el desarrollo del SCEEEMS han permitido sentar las bases técnicas y metodológicas para una futura integración con los sistemas de educación básica, avanzando hacia una arquitectura estatal de información educativa más articulada, interoperable y orientada a la toma de decisiones basada en evidencia.