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Innovación en participación ciudadana

Participando con San Luis en Bici

H. Ayuntamiento de San Luis Potosí
Municipal México San Luis Potosí Ciudadanía Otras instituciones públicas Sociedad civil Sector privado

Participando con San Luis en Bici es una iniciativa del H. Ayuntamiento de San Luis Potosí que une movilidad sustentable y democracia participativa. Responde a un modelo de crecimiento urbano horizontal donde el 60.9% de los traslados diarios se hace en vehículo particular y solo el 6.7% en bicicleta, pese a que la ciudad cuenta ya con 14 vías ciclistas que suman 40.4 kilómetros.

Lo distintivo del programa es quién decide. La ciudadanía participa desde el diagnóstico hasta la asignación de los apoyos: las 258 Juntas de Participación Ciudadana, los 210 Comités de Bienestar y el Consejo de Desarrollo Social Municipal definen prioridades para el Plan Maestro de la Red de Movilidad Ciclista, y un Comité Dictaminador con participación ciudadana evalúa las solicitudes y selecciona a las personas beneficiarias con criterios de equidad, necesidad de traslado y condiciones de vulnerabilidad, un tipo de decisión que normalmente es exclusiva de la administración pública.

Con una inversión inicial de 3.6 millones de pesos, el programa conformó una red ciclista de 837 personas en 194 colonias del municipio, priorizando 31 colonias con mayores índices de inestabilidad social y violencia de género. La entrega de cada bicicleta va acompañada de capacitación obligatoria en seguridad vial, y la comunidad se mantiene activa en grupos de comunicación donde comparte rutas, reporta incidentes y propone mejoras que retroalimentan la planeación de la movilidad urbana.

La inclusión es parte del diseño: 45.3% de las personas beneficiarias son mujeres, 4.5% pertenecen a pueblos originarios (principalmente Náhuatl, Tének y Otomí) y 5.3% son personas adultas mayores.

El programa también apostó por la identidad local con la bicicleta SLAB (San Luis Amable in Bike), diseñada con la empresa potosina Mercurio e inspirada en la simbología de la ciudad, en el marco de la designación de San Luis Potosí como Capital Americana de la Cultura 2025. En la implementación colaboran además la Fundación Mercurio y el colectivo Derechos Urbanos, que aporta acompañamiento técnico y diagnóstico ciudadano en movilidad.

La estrategia se ancla en el Plan Maestro de la Red de Movilidad Ciclista y en el Plan Municipal de Desarrollo 2024–2027 (eje de Movilidad Inteligente), lo que le da continuidad institucional más allá de la entrega de equipamiento: la bicicleta funciona aquí como herramienta de cohesión social, prevención de la violencia y uso equitativo del espacio público.

Sede: H. Ayuntamiento de San Luis Potosí, Blvd. Salvador Nava Martínez No. 1580, Col. Santuario, C.P. 78380, San Luis Potosí, S.L.P.

Ubicación

H. Ayuntamiento de San Luis Potosí — Blvd. Salvador Nava Martínez 1580, Col. Santuario, San Luis Potosí, S.L.P.

Enlaces del proyecto

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Ficha del proyecto

Resumen ejecutivo

San Luis en Bici” es una iniciativa de innovación democrática del Ayuntamiento de San Luis Potosí que articula la movilidad sustentable con la gobernanza participativa. El programa surge como respuesta al modelo de crecimiento urbano horizontal de la ciudad, donde el 60.9% de los traslados diarios se realizan en vehículo particular, situación que impacta negativamente la calidad de vida, la seguridad vial y el medio ambiente.

La estrategia busca transformar este modelo mediante la promoción de la bicicleta como alternativa de movilidad accesible, sostenible y socialmente integradora. Su diseño se basa en un enfoque de participación ciudadana que involucra a la población desde el diagnóstico del problema hasta la toma de decisiones presupuestales. A través de las 258 Juntas de Participación Ciudadana y del Consejo de Desarrollo Social, los habitantes participan en la definición de prioridades para el Plan Maestro de la Red de Movilidad Ciclista de la ciudad.

Este esquema fortalece la gobernanza local al incorporar mecanismos directos de deliberación y decisión comunitaria sobre la infraestructura y las acciones de movilidad sostenible. Uno de los elementos más innovadores del programa es la creación de un Comité Dictaminador ciudadano, encargado de seleccionar a las personas beneficiarias del programa de bicicletas con base en criterios de equidad social, necesidad de traslado y condiciones de vulnerabilidad.

Este mecanismo garantiza transparencia en la asignación de recursos y fortalece la corresponsabilidad entre gobierno y ciudadanía. El programa destaca también por su enfoque de inclusión social y equidad. Durante su implementación se registró una participación del 45.3% de mujeres y un 4.5% de personas pertenecientes a pueblos originarios —principalmente Náhuatl, Tének y Otomí—, contribuyendo a reducir barreras de género y etnia en el acceso a la movilidad activa.

Asimismo, el proyecto incorpora una dimensión de identidad cultural mediante el diseño de la bicicleta SLAB (San Luis Amable in Bike), desarrollada localmente e inspirada en la simbología potosina en el marco de la designación de San Luis Potosí como Capital Americana de la Cultura 2025. A través de alianzas estratégicas con la Fundación Mercurio y el colectivo Derechos Urbanos, el programa no se limita a la entrega de equipamiento, sino que fortalece capacidades ciudadanas mediante capacitaciones obligatorias en seguridad vial y normatividad de movilidad.

Con una inversión inicial de 3.6 millones de pesos, la estrategia ha activado 194 colonias de la ciudad, priorizando zonas con altos índices de violencia de género e inestabilidad social. De esta manera, “San Luis en Bici” posiciona a la bicicleta no solo como un medio de transporte sostenible, sino también como una herramienta de cohesión social, prevención de la violencia y construcción de comunidades más seguras, participativas y resilientes.

Valor público

El municipio de San Luis Potosí enfrenta retos importantes en materia de movilidad urbana derivados de su crecimiento horizontal y de baja densidad, lo que ha incrementado las distancias entre zonas habitacionales, centros de trabajo y servicios. Este modelo urbano ha favorecido el uso del vehículo particular, que representa el 60.9% de los traslados diarios al trabajo, mientras que solo el 6.7% de la población utiliza la bicicleta como medio de transporte.

Esta situación genera impactos negativos en la calidad de vida, el medio ambiente y la equidad en el acceso a oportunidades de movilidad. A pesar de contar con infraestructura ciclista en desarrollo 14 vías ciclistas que suman 40.4 kilómetros, el uso de la bicicleta enfrenta barreras relacionadas con la falta de capacitación vial, la percepción de inseguridad y el acceso limitado a bicicletas por parte de sectores de la población con menores recursos.

Estas condiciones afectan especialmente a personas que requieren trasladarse diariamente a sus actividades laborales o educativas y que podrían beneficiarse de medios de transporte más accesibles y sostenibles. En este contexto surge la estrategia “San Luis en Bici”, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de San Luis Potosí que busca fortalecer la movilidad ciclista mediante un enfoque de gobernanza participativa.

La iniciativa se integra al Plan Maestro de la Red de Movilidad Ciclista y al Plan Municipal de Desarrollo 2024–2027, particularmente al eje de Movilidad Inteligente, orientado a promover alternativas de transporte más seguras, eficientes y sostenibles. El valor público de esta práctica radica en la articulación entre política pública de movilidad y mecanismos de participación ciudadana ya consolidados en el municipio.

San Luis Potosí cuenta con una estructura institucional de participación compuesta por 258 Juntas de Participación Ciudadana que representan a la totalidad de las demarcaciones del municipio, así como 210 Comités de Bienestar y el Consejo Municipal de las Juventudes. Estas instancias permiten que la ciudadanía participe activamente en la identificación de necesidades, la definición de prioridades y el seguimiento de programas públicos.

A través de este sistema, el programa promueve la creación de una red de apoyo ciclista integrada por ciudadanos que utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano. Esta red no solo facilita el acceso a bicicletas para personas con necesidad de traslado, sino que también fortalece la educación vial, la identificación de rutas más utilizadas y la construcción de propuestas ciudadanas para mejorar la infraestructura y las condiciones de movilidad.

La relevancia pública del reto radica en que la movilidad no es únicamente un problema de transporte, sino también de inclusión social, acceso a oportunidades y uso equitativo del espacio público. Al fomentar el uso de la bicicleta y promover la participación ciudadana en la toma de decisiones, la iniciativa contribuye a reducir brechas de movilidad, fortalecer la cohesión social y promover formas de desplazamiento más sostenibles.

De esta manera, “San Luis en Bici” genera valor público al integrar participación ciudadana, movilidad sostenible y acción gubernamental en una estrategia que busca mejorar la calidad de vida urbana y avanzar hacia un modelo de ciudad más accesible, saludable y participativa.

Carácter innovador

La iniciativa “San Luis en Bici” es innovadora porque integra políticas de movilidad sostenible con mecanismos de democracia participativa, permitiendo que la ciudadanía no solo sea beneficiaria de un programa público, sino también protagonista en su diseño, implementación y seguimiento. Desde el punto de vista metodológico, el programa articula instrumentos de planeación urbana con procesos participativos existentes en el municipio.

La estrategia se vincula con el Plan Maestro de la Red de Movilidad Ciclista y con el Plan Municipal de Desarrollo, incorporando diagnósticos ciudadanos y consultas previas para identificar necesidades de movilidad. De esta manera, la política pública no se construye únicamente desde el gobierno, sino a partir de la interacción con la ciudadanía organizada, lo que permite orientar las acciones hacia las zonas y poblaciones que realmente requieren alternativas de transporte.

En el ámbito organizacional, la innovación radica en la creación de un Comité Dictaminador con participación ciudadana, integrado por representantes del gobierno municipal, del Consejo de Desarrollo Social Municipal y de los Comités de Bienestar. Este comité analiza las solicitudes de apoyo y define la asignación de bicicletas bajo criterios de equidad, necesidad de traslado y perfil socioeconómico.

Este modelo fortalece la transparencia y la corresponsabilidad social, al incorporar a la ciudadanía en decisiones que normalmente son exclusivas de la administración pública. Asimismo, el programa aprovecha la estructura institucional de participación ciudadana existente en el municipio con 258 Juntas de Participación Ciudadana, 210 Comités de Bienestar y el Consejo Municipal de las Juventudes, para ampliar la cobertura territorial de la iniciativa y facilitar la comunicación entre gobierno y comunidad.

Este esquema permite que la estrategia llegue a distintas colonias y sectores sociales, promoviendo una red comunitaria de apoyo ciclista que comparte información sobre rutas, seguridad y uso responsable de la bicicleta. Desde el punto de vista tecnológico y de innovación social, el programa incorpora el diseño de la bicicleta SLAB (San Luis Amable in Bike), desarrollada en colaboración con la empresa local Mercurio.

Este modelo fue concebido como una bicicleta accesible y resistente para movilidad urbana, adaptada a las condiciones de la ciudad y vinculada a la identidad cultural potosina. La colaboración con el sector privado permitió fortalecer el programa mediante el desarrollo de equipo especializado y acciones de educación vial. Otra dimensión innovadora es la construcción de una comunidad ciclista organizada que se mantiene activa mediante canales de comunicación directa, como grupos de mensajería instantánea y reuniones comunitarias.

Estos espacios permiten compartir rutas, reportar incidentes y generar propuestas para mejorar la movilidad ciclista, convirtiendo a los beneficiarios en actores activos del seguimiento y mejora del programa. Finalmente, la iniciativa introduce una visión integral de la movilidad urbana al considerar la bicicleta no solo como un medio de transporte, sino también como una herramienta de cohesión social, salud pública y apropiación del espacio público.

Al promover el uso cotidiano de la bicicleta en colonias con mayores necesidades de movilidad, el programa contribuye a fortalecer la convivencia comunitaria y ampliar las oportunidades de desplazamiento para distintos sectores de la población.

Colaboración y enfoque multiactor

La implementación de “San Luis en Bici” se basa en un modelo de colaboración multisectorial que articula al gobierno municipal, la ciudadanía organizada, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. Esta coordinación permite sumar capacidades institucionales, conocimiento técnico y participación comunitaria para fortalecer la movilidad ciclista en el municipio.

El Ayuntamiento de San Luis Potosí coordina la estrategia general del programa, gestiona los recursos públicos y facilita la articulación entre dependencias municipales y actores sociales. A través de sus áreas responsables se organizan las convocatorias, la capacitación en educación vial y los mecanismos de seguimiento de la red ciclista. Un componente central de la colaboración es la participación de la ciudadanía organizada mediante las 258 Juntas de Participación Ciudadana, los 210 Comités de Bienestar y el Consejo de Desarrollo Social Municipal.

Estas instancias funcionan como canales de comunicación territorial, difundiendo las convocatorias del programa, identificando necesidades de movilidad en las colonias y promoviendo la participación de la población. Además, representantes ciudadanos forman parte del Comité Dictaminador, órgano responsable de evaluar las solicitudes y seleccionar a las personas beneficiarias bajo criterios de equidad y necesidad de traslado.

La iniciativa también cuenta con la participación de organizaciones de la sociedad civil. El colectivo Derechos Urbanos aporta acompañamiento técnico y diagnóstico ciudadano en materia de movilidad ciclista, contribuyendo a mejorar el diseño e implementación de la estrategia y fortaleciendo el enfoque de movilidad sostenible y segura. El sector privado participa mediante la colaboración con la empresa local Mercurio y su Fundación Mercurio, que apoyan en acciones de educación vial y concientización sobre movilidad segura.

En conjunto con el gobierno municipal, esta empresa desarrolló la bicicleta SLAB (San Luis Amable in Bike), un modelo diseñado para responder a las condiciones urbanas de la ciudad y facilitar su uso como medio de transporte cotidiano. Finalmente, las personas beneficiarias del programa también forman parte activa del ecosistema de colaboración. A través de grupos de comunicación y espacios comunitarios comparten rutas, recomendaciones de mantenimiento y propuestas para mejorar la movilidad ciclista en la ciudad.

Este intercambio permite retroalimentar el programa y fortalecer la construcción de una red comunitaria de apoyo ciclista.

Sostenibilidad y continuidad

En el ámbito institucional, el programa se encuentra vinculado al Plan Maestro de la Red de Movilidad Ciclista y al Plan Municipal de Desarrollo 2024–2027, particularmente al eje de Movilidad Inteligente. Esta integración permite que la estrategia forme parte de la política pública de movilidad del municipio, asegurando su continuidad dentro de la planeación urbana y de los programas municipales orientados a fortalecer la movilidad sostenible y la infraestructura ciclista.

En términos de sostenibilidad operativa, el programa se apoya en la estructura de participación ciudadana existente en el municipio. Las Juntas de Participación Ciudadana, los Comités de Bienestar y el Consejo de Desarrollo Social Municipal funcionan como redes territoriales que facilitan la difusión del programa, la identificación de necesidades de movilidad y el seguimiento comunitario de las acciones implementadas.

Asimismo, el Comité Dictaminador, integrado por representantes del gobierno municipal y de la ciudadanía, garantiza la continuidad del proceso de evaluación y asignación de bicicletas bajo criterios transparentes y participativos. El programa también incorpora mecanismos de monitoreo y retroalimentación permanente. A través de grupos de comunicación entre las personas beneficiarias y las autoridades municipales se comparten experiencias, rutas y reportes relacionados con el uso de la bicicleta, lo que permite identificar áreas de mejora y ajustar las acciones del programa.

Esta comunicación directa fortalece la red comunitaria de ciclistas y facilita la actualización constante de la estrategia. En el ámbito financiero, la iniciativa cuenta con una inversión inicial municipal de 3.6 millones de pesos, destinada a la implementación del programa, la entrega de bicicletas y las actividades de capacitación en educación vial. Además, la colaboración con el sector privado y organizaciones de la sociedad civil contribuye a fortalecer las capacidades del programa sin incrementar significativamente los costos públicos.

Finalmente la sostenibilidad del programa se refuerza mediante su enfoque de participación ciudadana y corresponsabilidad social, ya que las personas beneficiarias no solo utilizan la bicicleta como medio de transporte, sino que también forman parte de una red comunitaria que promueve la movilidad ciclista, comparte información y genera propuestas para mejorar la infraestructura y las condiciones de movilidad en el municipio.

Escalabilidad y replicabilidad

En primer lugar, la iniciativa se apoya en estructuras de participación ciudadana ya existentes, como las Juntas de Participación Ciudadana, los Comités de Bienestar y el Consejo de Desarrollo Social Municipal. Este esquema permite que la ciudadanía participe en la identificación de necesidades de movilidad, en la difusión del programa y en la toma de decisiones relacionadas con la asignación de beneficios.

Este modelo de organización comunitaria puede replicarse en otros municipios que cuenten con mecanismos similares de participación social o que busquen fortalecerlos como parte de su gestión pública. En segundo lugar, el programa combina acciones de movilidad sostenible con procesos de capacitación y educación vial, lo que facilita su adaptación a diferentes ciudades.

La entrega de bicicletas se acompaña de formación en seguridad vial y uso responsable de la bicicleta, lo que contribuye a generar una cultura de movilidad segura y sostenible. Este enfoque integral permite que la estrategia no se limite a la provisión de equipo, sino que promueva cambios en los hábitos de movilidad de la población. Otro elemento que favorece su replicabilidad es el modelo de colaboración entre gobierno, sociedad civil y sector privado.

La participación de organizaciones como Derechos Urbanos y de la empresa local Mercurio demuestra que la movilidad ciclista puede fortalecerse mediante alianzas estratégicas que aportan conocimiento técnico, innovación y apoyo en acciones de sensibilización. Este tipo de colaboración puede adaptarse en otras ciudades mediante la vinculación con empresas locales, colectivos ciudadanos u organizaciones especializadas en movilidad.

Asimismo, la estrategia requiere inversiones relativamente moderadas en comparación con otros proyectos de infraestructura urbana. Con una inversión inicial municipal de 3.6 millones de pesos, el programa ha logrado activar una red ciclista de 837 personas en 194 colonias del municipio. Esto demuestra que iniciativas basadas en participación comunitaria y movilidad activa pueden implementarse con recursos accesibles, lo que facilita su ampliación o réplica en ciudades con capacidades presupuestales diversas.

Resultados

Uno de los principales resultados es la conformación de una red ciclista ciudadana integrada por 837 personas, quienes ahora utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano para sus traslados. Estas personas recibieron una bicicleta, capacitación en educación vial y acompañamiento comunitario para el uso seguro de este medio de movilidad. La iniciativa ha tenido presencia territorial en 194 colonias del municipio, lo que representa una cobertura significativa dentro de la ciudad.

De estas colonias, 31 registran mayores índices de inestabilidad social y violencia de género, por lo que el programa priorizó su atención como parte de una estrategia para fortalecer la cohesión social y promover el uso del espacio público como herramienta de convivencia comunitaria. El programa también ha fortalecido la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas.

A través del Comité Dictaminador con participación ciudadana, integrado por representantes del gobierno municipal, el Consejo de Desarrollo Social Municipal y los Comités de Bienestar, se evaluaron 837 solicitudes presentadas por personas interesadas en formar parte de la red ciclista. Este mecanismo permitió garantizar criterios de equidad, necesidad de traslado y transparencia en la asignación de los apoyos.

En términos de inclusión social, el programa logró una participación significativa de grupos tradicionalmente subrepresentados en la movilidad ciclista. Del total de personas beneficiarias, 45.3 % son mujeres, 4.5 % pertenecen a pueblos originarios y 5.3 % son personas adultas mayores, lo que refleja el esfuerzo del programa por reducir barreras de acceso a la movilidad y promover un uso más equitativo del espacio urbano.

Asimismo, el programa ha contribuido a fortalecer la cultura de movilidad sostenible en la ciudad. A través de las capacitaciones en seguridad vial y uso responsable de la bicicleta, así como mediante la interacción constante entre las personas beneficiarias, se ha generado una comunidad que comparte rutas, recomendaciones y experiencias para mejorar la movilidad ciclista.

Finalmente, el programa ha generado información y retroalimentación ciudadana útil para la planificación de la movilidad urbana, ya que las experiencias y reportes de las personas usuarias permiten identificar rutas más utilizadas, necesidades de infraestructura ciclista y áreas de mejora para la red de movilidad no motorizada. En conjunto, estos resultados muestran que “San Luis en Bici” no solo promueve el uso de la bicicleta como alternativa de transporte, sino que también fortalece la participación ciudadana, fomenta la inclusión social y contribuye a la construcción de una ciudad más sostenible y accesible para sus habitantes.

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